Quizás...

Caía la noche, hacia delante un camino peligroso, desértico, salvaje, que me observaba desde su corazón de fuego, deseoso de atraparme entre sus sabanas... hacia atrás mi casa, el hogar que me acogió durante años, la familia que detestaba el no poder darme lo que yo quería, no se lo podían permitir, no podían demostrarme todo el amor que embargaban en su interior...
Pero yo tenía que huir, tenía que romper las cadenas que me ataban a todo lo que yo quería...
Caminé durante días, la noción del tiempo se durmió en mi cabeza, no tenía hambre, quizá acostumbrado a no saciar ese enorme apetito que se había apoderado de mi durante años, quizá apesadumbrado por la lluvia de arena que se cernía sobre mi cabeza...
Conocí a miles de hombres, fui sometido a palizas, golpes que se agolpaban cosiendo poco a poco ese pequeño corazón que latía aún sin fuerza, luchando por conseguir un sueño que yo debía lograr, quizás por orgullo, quizás por los ánimos de aquellas personas que un día culminaron su amor, quizás su cariño, quizás una cultura que les obligaba a sellar con matrimonios herencias de sangre sin amor alguno, que extraordinaria era la ocasión en que las parejas se amaban... nunca se lo pregunté a mis padres...
Quizás poseía una postura egoísta, desde pequeño no entendí porque el color de la piel, expuesto al azar por la ruleta de la vida, tenía que servir para que mi tripa se hinchase, se hinchase del odio de las personas que nos creían inferiores, que creían que el hambre era propio de mi lugar...
Yo no quise no tener cultura, fue la ignorancia quien con mala suerte nació en el sur, nació en mí, y ellos no se dan cuenta de que la Tierra les eligió a ellos como guerreros defensores de la justicia y de igualdad, que no se les dejó el tesoro para invadirlo de desigualdades, para crear esa "línea poderosa" que diferenciaba el hambre y el empacho, la cultura y la ignorancia, la riqueza y la pobreza, el vivir y el sobrevivir...
Así que tras largos días de lucha, de caminos, de encontrarme varias veces al borde de la muerte, de encontrarme con gente que me enseño valores... conocí a varias tribus indígenas que me enseñaron el valor de la Tierra, a oír cada latido del corazón del mundo, cada respiración de los árboles, cada lágrima de la lluvía, cada beso de los ríos... pero también conocí gente que me ponía piedras en el camino para que tropezase y cayese, que me llevaron a la cárcel, que me robaban el agua cuando era el último hilo de vida que me ataba a la razón, que me quitaban el dinero cuando era el último recurso que me ataba a la esperanza...
Y fue así como llegué a la frontera...
Allí me serví de grandes ricachones, afortunados de una piel blanca como la nieve, que me proporcionaron el viaje a la Gran Europa, el continente deseado, los sueños hechos realidad y me concedieron la aventura en patera... ese gran barco lleno de ilusiones, lleno de personas que como yo buscaban un futuro lejos de su lugar de origen, lejos de su hogar...
Los segundos fueron eternos, las tempestades el miedo acrecentado, las grandes olas la energía que hacia latir con fuerza mi corazón, como el payaso sobre el triciclo que pedaleaba sobre una cuerda... Y la patera chocó, y con ella las ilusiones de los que íbamos en ella se desmoronaron, para la desgracia del mundo muchas vidas se perdieron en el abismo de la obscuridad del mar...
Para alegría de mi alma sobreviví a la inmensidad del océano y llegué a tierras europeas...
Y ya no me importaba nada, había logrado mi sueño, había vencido al pasado, había luchado contra el presente y dejaba libertad al futuro para manejarme como quisiera porque yo ya había conseguido mi sueño, había sobrepasado "la línea poderosa"...


Y Seguirán viniendo y seguirán muriendo, porque la historia ha demostrado que no hay muro capaz de contener los sueños.

Historia de un maltrato...


A esa pequeña desconocida...
Yo soñaba que era la princesa de esa torre alta esperando al principe encantador y no entiendo que hago aquí, en medio de estas cuatro paredes encerrada, dependiendo del estado de ánimo de un alma libre cuya racionalidad se perdió en el vaso del último bar...
Cada minuto, cada segundo, cada instante... los diálogos conmigo misma son el único consuelo que me queda a una vida dedicada a una sola persona... la persona que me quito la libertad de ser feliz, la dignidad de ser persona, los derechos de ser humano, el sentir el amor verdadero...
Quiero levantarme un día con la ilusión de que las cadenas se cortaron y que puedo vivir una vida nueva... lejos de aquí... lejos de él...
Me gustaría no darme la vuelta cuando se abre la puerta, puerta a una locura desquiciante que enciende mis peores miedos, no sentir como el corazón me estalla cuando oigo un golpe detrás de mi, no tener que sentirme como la peor estrella del universo cuando veo sus manos sobre mi...
Sueño cada noche con una noche eterna, una noche bella sin principio ni final, donde yo sea la que controla mi cuerpo, no siendo la marioneta de los juegos que perturban una mente sin límites donde no existe la bondad...
Quién fue quien educó a ese niño... qué le hizo tratarme como me trata a mí... Alguien tenía que haberle dicho que las mujeres eramos como él, que ningún ser vivo es distinto a otro porque los pensamientos fuesen diferentes, que las personas no son inferiores por la magia del color de su piel... y me siento sola, sola en una sociedad en la que se ensalza la lucha por la igualdad, pero me siento como la golondrina sola en medio de la nieve y soy yo la que tiene que ayudarse en una batalla anónima en la que el miedo es el sustrato de cada día...
Añoro los tiempos donde me sentía como una perla de un hermoso collar, entre otras muchas otras, pero aún así yo era alguien, yo tenía motivos para no dejarlo todo de lado, y no me sentía como si fuese lo peor que se creó en el mundo, es increíble ver como una sola persona puede romper todas las ilusiones de una vida, creyendo que sobre su cuerpo se encuentra el dominio de los demás...
Muchas veces me pregunto porque no le grito al mundo todo lo que me esta pasando a mí, otras veces que porque me pasa a mí y solo encuentro el miedo en mis manos que dejaron de tener firmeza, para temblar ante la fuerza de quien les quitó la esperanza...
En estos momentos de mi historia todavía recuerdo aquel mes en el que sentí amor hacia el por primera vez y me desprecio a mi misma, como el sentimiento que vive en mi misma cada día, y quiero alejarme de todo y sueño con el instante en que lo deje todo y vuele, hacia un mar eterno...
No confio en ninguna ayuda, nadie puede entender la postura de ese niña encadenada a la que le quitaron las alas antes de aprender de volar...
Y solo pasaron diez años desde que era una adolescente y parece que ya son mas de las doce en el reloj de la vida... todavía me siento como esa niña indefensa con mi osito en el brazo, que corría a los brazos de su papá cuando tenía temor de la tormenta, pero esta tormenta esta durando demasiado y yo no puedo involucrar a más protecciones sobre mi tejado, es mi lucha, es mi batalla perdida, en la que ya no quedan ganas de luchar...
Solo me queda soñar, soñar para que el mundo cambie, para que este cuento se acabe para bien o para mal,soñar para que a nadie más sea la cenicienta a la que nunca le llegó la hora de ponerse el zapato de cristal...

Siéntelo...

Déjame perderme en tus silencios y si ves la luna duérmete en mis brazos...

Contemos juntos las estrellas y soñemos ese cuento que no tiene final, que yo me pinche con una rueca y me dormi en tu boca, que tu viniste a rescatarme con un beso de verdad... que no todos los cuentos tienen moraleja, ni todas las historia fingen la realidad, que yo me enamore de ti una noche de verano y ningun malo de cuento me lo podra borrar...

Siente la eternidad nadando sobre la inmensidad de la vida, el poder de una estrella fugaz volando sobre tu cabeza, como una pequeña luciérnaga en medio del mar, siente que eres la persona que hace sonreír mis peores recuerdos, que los deseos se cumplen si lo deseas con toda tu alma... y si acaso no funciona demos la vuelta a la historia y que seas tu el que los tiene que regalar, porque de ti depende la felicidad de mi cuerpo...

Que el amor se encuentra en una pequeña cajita transparente y para abrirla tienes que encontrar el misterio de mi corazón... que tu ya sabes que nunca fui la típica niña que se acostaba con la muñeca sonriente sobre su cama, yo era la que sacaba una sonrisa a la luna cantando buelerias a la orillita del mar...

Entiende que soy la persona que sueña cada noche con sacar una de tus mejores sonrisas, que vive pensando el beso en el que los labios se junten y la hagas soñar, la que maneja el poder de su vida moviendo la cuerda que ata tu cintura a la suya, que soy aquella persona que volvió para demostrarte que puede volar... pero solo puede desplegar sus alas si esta contigo...


Soñé...

Soñé volar por el cielo, sobre muchas casas, y mis alas agitadas se movían al unisono del parpadeo de las estrellas... las nubes rozaban mis pies descalzos, mientras alcanzaba la luna con la punta de mis dedos...
No había problemas, todo era perfecto...
Las promesas rotas por el tiempo eran olvidadas por la oscuridad de la noche, como un impotente agujero negro que absorbía mis peores recuerdos...
Las alegrías de la vida eran recordadas por el mar sobre el que volaba que me salpicaba con gotas de la mejor felicidad concebida, potenciando el brillo en los ojos producido desde siempre por un amor incalculable...
Y comenzaron mis reflexiones, y comenzaron los consejos de la luna como cantos de sirena sobre el mar y la noche se convirtió en confidente de mis mejores secretos y de las penas más amargas que ya jamas volvería a revivir y la magia del cielo fue soplada sobre mi cara, como el aliento cálido de los dulces besos que se dan cada mañana y junto a mi ángeles protectores surcaron la grandeza de las alturas...
Y empecé a dar giros y abrí mis brazos a la inmensidad de la vida y mis parpados empezaron a cerrarse acunados por las nanas de las estrellas fugaces y me abandoné a los sueños...
Pero la realidad se abalanzó sobre mi cuerpo y me encontraba de nuevo en mi cama, en el suelo, regresando al poder de la gravedad...

Decidí tener el poder de mi vida y crear el cielo en mi propio reino, y volver a volar sobre mis propios sueños y poder creer que la vida es sueño...

Promesas ilusas de cuentos de hadas...

Intentar ver el sol por la ventana... abrir las cortinas... levantar la persiana...
cada minuto que pasa es un nuevo reto para mi corazón,
le han hecho tanto daño que no quiere latir más,
pero mi cuerpo lo necesita,
revivir esto que antes vivia con luz propia...
que a nada le tenia miedo y luchaba por hacer a los demas reir...

Una decepción... unas palabras no adecuadas... una caricia mal dada...
lagrimas que caen por la mejilla...
intento que el sol las evapore...
pero no encuentro más que nubes negras sobre el colchon de mi almohada,
recuerdos que un dia fueron sonrisas en mi cara,
ilusiones rotas... piezas de un puzzle que no encajaban...

Y solo cuando pierdes algo lo valoras...
¿Y que pasa si ya lo perdiste y no lo quisiste?
lejos quedo mi alegria.... perdida mi sonrisa...
tus dudas... mi angustia... tus palabras... mi dolor....
intente al maximo revivir nuestra pasión,
pero el tiempo ayudo a la soledad,
y ahora estoy en un laberinto del que no puedo salir...

Las fuerzas... las ganas.... promesas ilusas de cuentos de hadas...
y no me arrepiento de haber luchado batallas,
de perder al destino mil juegos de cartas,
pero se me acabo la tinta de mi pluma plateada,
solo me quedan gotas de sangre con que acabar la portada....



Que suerte que a ti te sobren los besos que a mi me faltan...


Que desaparezca el cielo, que no exista el suelo, pero que me quedes tú para hacerme reír cada mañana...
Que no pueda ver y tampoco respirar, pero que pueda rozarte e imaginarte en mi cabeza...
Que se escondan la prisa, la fuerza, las horas, pero que al mirarte se pare el mundo y el segundero deje de correr...
Que se me agote la paciencia con el mundo y me inunde la ira, pero que nunca deje de quererte...
Que me pierda en un laberinto sin salida, pero me enseñes tú el motivo de la vida...
Que se acaben las estrellas y la luna deje de brillar, pero que me llames cada noche para despedirte sin rutinas...
Que pierda la razón y la memoria, pero que al mirarte me de cuenta que te echaba de menos antes de conocerte...
Que no encuentre la tinta para escribir nuestro cuento, pero que no encuentre la pluma para escribir el final...
Que pierda todo, que no me quede nada, pero que me quedes tú para dar cuerda a esta idiota enamorada...

De todas las personas que haya en mi vida ninguna será menos que yo...

Dedicado a todas aquellas personas que no piensan igual...

Ni una décima de segundo más en mi mente, ni una ayuda para que sigáis subsistiendo en este tablero de mentiras y falsedades, de monedas que tienen más de dos caras, de gente que como vosotros sobrevivís pensando en el daño que podéis hacer, se acabó…

Al fin y al cabo me he cansado de pensar en lo que estaréis planeando para hacerme daño, de que sea siempre el peón que se olvida en una partida de ajedrez, se acabó malgastar un precioso tiempo pensando cual va a ser vuestro siguiente paso, o lo que debo hacer cuando lo deis; mi tiempo está bien estructurado, y en él no sobra tiempo para pensar en vuestras acciones llenas de odio, que sepáis que estáis mostrando más de lo que esperáis, se más de lo que podríais llegar a imaginar en la vida, sé como actuáis, por qué lo hacéis, tengo la clave para derrotaros en un solo movimiento, pero no lo hago porque ya tenéis una vida suficientemente triste como para que os la arruine yo más, se que ahora mismo estáis pensando que si tanto paso de vosotros estoy malgastando tiempo y pensamientos para escribir esto, pero no es más que un fin de partida, espero que entendáis que no soy yo la que ha sido derrotada, sino que debéis ser vosotros quien renunciéis a seguir jugando contra mí, ya que la vida no es más que la representación real de un juego de ajedrez y en éste quien fue, va e irá ganando soy yo… si lo analizáis bien gano por muchos motivos, el primero porque sois tan simples que se cual va a ser vuestra acción-reacción a todo lo que veis y en lo que sois partícipes, lo segundo porque en el momento en el que mis labios se despeguen para pronunciar una palabra deseareis no haberme hecho daño, lo cual me da cierta ventaja y lo tercero porque de momento ya lleváis perdidos más piezas de las que yo he conservado, lo que significa que no sabéis jugar bien, os falta espíritu para luchar contra mí, porque os creéis que lo habéis conseguido todo cuando me atacáis, y no os dais cuenta de que me hacéis fuerte, en cierto modo me estáis ayudando, vosotros habéis sido quien me ha dejado el paso, sí, a ese pequeño peón insignificante, que un día llegó al grupo como una pieza blanca que os iba a subir la moral, a escuchar y ayudar con vuestros conflictos interiores con otras personas, os creías dioses de vuestro propio mundo y al final aquel pequeño peón no cumplió su misión. Que sepáis que si queréis seguir jugando a este juego debéis de ser precavidos, porque ya no soy un peón blanco… soy… la reina negra…




Y me dormí en sus brazos a la luz de la luna...

La noche brillaba de la manera más hermosa concedida, las olas peleaban ferozmente contra las rocas, lucha que con certeza acabaría en empate… las estrellas lo cubrían todo con su hermoso manto, protectoras de un corazón que escondía millones de secretos…

La playa estaba preciosa quizás por la luna llena, quizás porque en ese día todo era especial…

En el pueblo, millones de casitas y edificios repletos de luz y de vida, y en el paseo marítimo, miles de personas disfrutando de un tiempo que sabían que tenían que aprovechar…

Y si echabas la vista al mar una fuerza gobernadora de todo cubría el horizonte, al mirar a lo lejos un sentimiento de miedo y atracción invadió todo mi cuerpo, pero él, la persona que caminaba a mi lado, me agarró la mano como sabedor de lo que mi cabeza pensaba, le mire a los ojos, esos ojos llenos de brillo que no podía dejar de mirar y me embobe pensando lo buenos que habían sido aquellos meses…

Nos tumbamos en la arena y comenzamos a construir castillos de ilusiones, tejimos telarañas con los deseos que cada día invadían nuestros sueños, rozamos la locura con la punta de los dedos, bailamos sobre el agua canciones que solo el amor puede inventar…

Y me dormí en sus brazos a la luz de la luna... Con las olas rozándonos los pies, el ruido de un mar que nos gobierna y la magia de un amanecer...




Aquello...

¿Cuántos segundos puedes observar una mirada? ¿Cuántas veces te puedes dormir soñando un rostro? ¿Cuántos segundos puedes ser solo tú misma? ¿Cuántas veces puedes volar sin alas?

Así me sentía yo ahora mismo, como si millones de impulsos eléctricos recorrieran mi corazón, como si un torrente de agua fresca fluyera por mis venas, “aquello” estaba destruyendo la cubierta de mi órgano vital, estaba rompiendo todas las cuerdas que me ataban a la razón.

La lluvia golpeaba mi rostro con mucha fuerza, pero ya no sentía ni eso, mi mente luchaba contra la lógica, “aquello” estaba invadiendo todos mis pensamientos, estaba derribando cada muro de mi alma, era como un castillo que se estaba trasformando.

Llevaba mucho tiempo intentando que “aquello” no se apoderara de mí ser, que no sintiese como si un sol me abrasará los pulmones cada vez que intentaba respirar, que no me mostrase aturdida cuando me ponía a caminar, que mi mirada no mirase siempre en la misma dirección, cada vez que “aquello” mostraba su vida, yo iba perdiendo el control sobre mi misma y cada vez empeoraba más, lo peor de todo era, no ser consciente de si “aquello” me gustaba o no.

No fui consciente de que estaba empapada hasta que oí mi nombre al otro lado de la calle, busque nerviosa el lugar donde procedía el sonido… Su piel era morena, pero clara a la vez, su pelo mojado era tan oscuro como el azabache, sus pómulos estaban muy marcados, su mirada era feroz y tierna, llena de brillo, como un pequeño universo de estrellas y planetas concentrado en cada una de sus pupilas, negras como la noche.

Cuando me fije en su sonrisa, “aquello” volvió a hacer acto de presencia, esta vez me rasgaba por dentro muy lenta y dolorosamente.

Y de repente todo encajo perfectamente, demasiado obvio para no haberme dado cuenta hasta entonces, yo le amaba, quería cada parte de su forma de ser, cada rasgo de su cuerpo… de repente olvide todo el daño del pasado, todo el dolor de las heridas inflingidas en mi alma, solo éramos EL y YO en medio de la lluvia… como si fuésemos una sola persona.

Tan difícil era dejarme querer, tan imposible entrar en mi corazón, como un planeta tocar el sol, y sobrevivir para contarlo, tantas personas pasan en tu vida y muy pocas te hacen huella, muchos hablan, pocos saben y solo uno capta tu atención.

Ande esperando la chispa que hiciese brillar mi felicidad y al final la encontré… tan perfecta.

No me cansaría en la vida de una tarde a su lado, ni de esas miradas cómplices que solo entendemos EL y YO, que no dicen nada, pero lo dicen todo, que el nada a su lado es el todo para mí, que no me agotaría en la vida el dedicarle mis prosas, letras escritas, reflejos de mi alma, pensamientos de mi corazón.

Nunca me cansaría de observar su mirada, ni de soñar que le tenía entre mis brazos. Nunca me cansaría de sentir “aquello” dentro, ni de ser yo misma cada vez que le veía aparecer, NUNCA me cansaría de QUERERLE.




Encuentra la luz que el destino nos regala...

La decisión de tu vida, llegar a ese punto del camino en donde encuentras dos rutas, la de la soledad o la de la falsedad, de tu decisión dependen los próximos años de tu vida, todo tu cerebro se convierte en una habitación oscura, sin ventanas, intentas salir, pero hasta que no encuentres el interruptor de tu cerebro no verás la puerta. Y en el fondo de ti sabes que no te vas a rendir, que tu corazón va a seguir intentando latir para que el teatro en el que vives no diga que se acabó la función… ¿Y merece la pena vivir en una obra teatral? ¿Ser partícipe de un conjunto de marionetas? ¿Ser como la piedra de un río que simplemente se deja llevar? No, eso no es lo que yo busco, quiero romper las reglas de la gravedad, demostrar al mundo que no hay solo una forma de escapar de este agujero negro.
Pero ahí estoy yo… en medio de un cruce de caminos, esperando quitarme las gafas que me impiden ver la belleza de la luna, de las estrellas, porque ahora solo veo soledad, quizás es culpa mía, siempre decidir ser especial y esto es lo que conlleva, echarle cara al mundo, no dejarse pisar como un elfo por gigantes mitológicos, pero el elfo perdió sus flechas y no sabe si quiere buscarlas entre bosques de miedo o dejarse pisotear, ¿de que vale un perdón si no se siente? ¿Cómo se puede sobrevivir con un corazón lleno de telarañas negras? ¿Cómo se puede vivir pensando sólo en hacer mal? Espero que esta vida les devuelva el daño que me han hecho, pero ni si quiera eso es verdad… porque vuelvo a creerme que sus mascaras ocultan su bondad, que son como el fantasma de una opera viva, pero no es verdad, su corazón no late porque se cansó de luchar contra la crueldad de su mente.
Pero nuestra sociedad es compleja, vive adorando vampiros y hombres lobo, para dejar de lado al lado humano del mundo, es mejor que gane la bruja de los cuentos encantados que la princesa que no tiene la culpa de ser mejor; pero ahora no vale de nada los vestidos pomposos y los zapatos de cristal, ansían manzanas envenenadas y ruecas en altas torres.
Y esa es mi decisión ser ángel de día y demonio de noche, o ser princesa de noche y bruja de día, soledad o falsedad, dos claras virtudes de esta larga película, dos enormes características de este largo libro, ansiar o ser ansiado, desear o ser deseado. Y yo ando esperando el eclipse que me muestre que el día no es más que el sol, que cualquier peluche es mejor que la falsedad, que solo siendo yo, seré recelada, porque en este cruce de elecciones prefiero morir luchando por valores que lo merecen la pena, que morir en un campo de ortigas, yo muero entre rosas llenas de espinas, porque prefiero mi propia belleza que las mascaras de fiestas de disfraces, porque yo expongo mis virtudes y peligrosos defectos, pero no soy como un atractivo objeto que seduce con solo mirarlo y mata tu alma.
No, esa no es mi vida, yo soy la prota de mi cuento y prefiero la magia de hadas a dragones que te matan… Porque yo ya encendí mi interruptor…
Porque yo ya ENCONTRÉ MI ECLIPSE.



Los sueños...

Muchas veces los deseas y no se cumplen...
O tras muchas lo que quieres no lo quieres de verdad… y transcurrido un breve latido de corazón te das cuenta que si por alguna casualidad la estrella fugaz te hubiera echo caso, aquello te hubiera costado más de una lágrima…

¿Pero que ocurre cuando los verdaderos sueños se cumplen?
Muy pocos son los que guiados por la magia del destino llegan a hacerse realidad… Pero cuando lo consiguen, todo tu alrededor es un insignificante para ti… los imposibles son probables, sonríes siempre con ganas como impulsado por dos pequeños duendecillos que te aprietan los carrillos, sales a la calle soñadora de un mundo que puede no ser el real, pero que dentro de ti sabes que aunque lo que te rodea sea un breve atisbo de felicidad, en tu interior tienes un mundo propio, con el nombre de tu deseo y la ilusión de un niño pequeño cuando le regalan lo que tanto ha ansiado…
Cuando por un cúmulo de casualidades para algunos, una fuerza del destino para otros, o la ayuda de un ser superior tus sueños se hacen realidad, te aseguro que tu vida da un giro de 360º, para bien o para mal…
Mi vida era como un gran puzzle con muchas piezas pero le faltaba una para completarse, para ver la imagen que mostraba de verdad…
A cada roca le complementa su río, a cada letra su color, a cada color del arco iris su forma y a mí me complementaba él, solo me faltaba una pieza para ser feliz, solo una para mostrarme de verdad y cuando menos te lo esperas, cuando todo pasa y todo queda, cuando has sustituido los sueños por lágrimas rotas… entonces de repente lo ansiado y deseado aparece…
Para mí mi sueño se ha cumplido, y estar a su lado es lo mejor que me ha pasado… compartir cada momento, cada segundo, cada latido… y buscar países entre vasos rotos, escribir en paredes lo feliz que soy, y buscar estrellas con nombres inventados, contar historias bajo la luz de una luna, grande, hermosa, testigo de un sentimiento que solo sentimos el y yo… secretos compartidos en rincones por ahí perdidos, pequeños paraísos de magia, donde solo existamos los dos…
Y pedir un deseo al fuego para que lo cumplido no se evapore cuando abra los ojos, porque prefiero estar dormida toda una vida si es de esa forma por la que le tengo a mi lado...